Es uno de los Complejos Arqueológicos más importantes del Perú; y en su tiempo, fue una de las ciudades más activas y poderosas en los Andes. Fundada a principios de nuestra era (Siglo I) mantuvo continuidad hasta la llegada de los españoles en 1532.
En el templo, aparentemente consumido por el fuego, se rendía culto a Pachacamac, el ordenador del Universo y controlador del equilibrio del mundo.